Por Quim González Muntadas publicado en Nueva Tribuna el 17 de septiembre de 2025 Hace unos días El País publicaba un artículo de Estefanía Molina titulado “Si la protesta antiboomer cala en España”. En él se podía entender que la caída del primer ministro francés François Bayrou era la consecuencia de un choque generacional: los jóvenes, defensores del futuro, contra los boomers, aferrados al pasado. El relato es tan simple que parece contundente, y seguramente lo comparte mucha gente. Aunque, a veces, lo excesivamente simple es falso. El artículo de Molina plantea que el sistema político y económico en Europa se ha convertido en una máquina para sostener el “confort” de los boomers hipotecando a los jóvenes. Que la deuda pública, los déficits del sistema de pensiones y el gasto social se hacen a costa del futuro de las nuevas generaciones. La trampa está en que se soslaya lo esencial: la política, las ideologías, los proyectos de sociedad en disputa. Convertirlo en una guerra d...
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